Amaro Villanueva: vital presencia de una voz mayúscula en la literatura
LETRAS . La Eduner presentó sus Obras Completas, en la Feria Internacional del Libro
Amaro Villanueva: vital presencia de una voz mayúscula en la literatura

PRESENTACIÓN. Con emoción y serena alegría el público, que colmó la capacidad de la sala Julio Cortázar, acompañó al panel que presentó la edición en un ámbito propicio para la celebración.
Con la publicación del trabajo, en tres volúmenes, se concreta el rescate de una obra literaria significativa para el país de un autor singular. Se trata de un aporte significativo ya que casi no hay estudios sobre la obra de este entrerriano considerado, a juicio de estudiosos, una de las voces más importantes de la literatura del Litoral y la Argentina en el siglo XX. Contribuye, además, a la reconstrucción de la memoria ya que más de la mitad del material incluido en 3.000 páginas, es prácticamente inédito.
| Carlos Marín para EL DIARIO (Enviado especial a Buenos Aires)
“Algo sucedió, nos pasaron por encima, nos azotó un vendaval, un cataclismo desde los 60 y tuvo consecuencias devastadoras que tenemos que comenzar a rescatar desde las ruinas; todavía estamos en eso.”
Las elocuentes palabras del Dr. Sergio Delgado dieron el marco a un acontecimiento de magnitud para la literatura nacional. Fueron parte del mensaje que el docente, investigador y académico graduado en Letras en la UNL y actualmente radicado en Francia compartió el viernes en la presentación de la edición de Amaro Villanueva. Obras Completas que realizó la Editorial de la Universidad Nacional de Entre Ríos (Eduner). El acto tuvo lugar en la sala Julio Cortázar de la Feria Internacional del Libro, caja de resonancia para cualquier presentación editorial ya que por estos días las miradas del país están puestas en este acontecimiento ligado a la industria cultural.
La edición significa la concreción de un proyecto que, en opinión del investigador, hace justicia a uno de los autores del Litoral más destacados del siglo XX. “Se trata de un trabajo fundacional que permitirá a nuevos lectores y público especializado acercarse a textos inéditos y poco conocidos, a partir de cuidadosos y medulosos análisis de su obra”, sostuvo el crítico.
El esfuerzo de la Eduner se enlaza con el que también lleva adelante la UNL y su editorial —al que sólo cabe elogiar— también con participación de Delgado y en el que ya se publicó la Obra Completa de Juan L. Ortiz y también de Carlos Mastronardi.
“Una de las claves de estas obras completas es precisamente la recuperación de un autor en su vasta y compleja producción, porque la obra de Villanueva parece dispersarse en formas muy diversas, desde las investigaciones de tipo `culturales´ sobre temas como el mate, la gauchesca o el lunfardo, hasta aquellas escrituras que se corresponden a géneros canónicos de la literatura, como la poesía, el cuento o la crónica”, explicó Delgado a EL DIARIO.
“A medida que se avanza en su conocimiento —agregó— se verifica la existencia de un proyecto único, claramente definido. Esta unidad de sentido pone de relieve la originalidad del trabajo de Villanueva, que tiene un centro indiscutible, que es el trabajo sobre lo próximo, esas cosas nuestras al parecer inagotables. Hay allí un estudio y sistematización sobre lo popular integrado a un proyecto coherente de trabajo”.
Gran lector del detalle, a juicio de Pablo Ansolabehere —uno de los académicos del proyecto—“Villanueva propuso, entre tantas otras cuestiones, relecturas interesantes del Martín Fierro, que discutían con interpretaciones cristalizadas que pretendían ser canónicas y fijaban un sentido establecido y definitivo. Polemizó por ejemplo acerca de los 33 cantos de La vuelta del Martín Fierro, número que la interpretación tradicional atribuía a los años de vida terrenal de Cristo. Él postuló que en realidad estaban ligados al truco —el juego de naipes—y en particular a los tantos del envido”.
ACIERTOS. Uno de los puntos importantes de estas Obras Completas es el trabajo de sistematización para reunir una producción dispersa, que en una parte significativa se conservó por una inteligente decisión de Blanca Gerchunoff, con quien el escritor estuvo vinculado en los últimos años de su vida. A ella legó su producción al morir. Antes de exiliarse por razones políticas, la mujer confió partes de la obra de Villanueva a entidades, organismos e instituciones como por ejemplo la Academia Argentina del Lunfardo, La Biblioteca Nacional y la AMIA, “donde seguramente había material de Amaro depositado en guarda”, confió María Elena Lothringer, directora de la Eduner y sostén inclaudicable —junto a su equipo— del proyecto.
Sin embargo, pese a esa dispersión y poca circulación y edición de los textos, Delgado —que trabaja en el tema desde hace unos 20 años— considera que “no puede decirse que Villanueva sea un escritor olvidado o secreto. Su obra ha mantenido la vigencia en un círculo estrecho pero sumamente calificado de lectores fieles y discretos —como su autor—, que supieron atesorar sus libros con cuidado y transmitirlos con pasión, casi de mano en mano, de padre a hijo, entre amigos”.
“Estamos poniendo a consideración del público lector una obra de importancia”, añadió Lothringer, quien adelantó que se ha presentado en la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de Ley para declarar de interés la serie Entre Ríos Tierra de Letras, de modo de poder obtener mayores recursos. “Si aquí no sumamos voluntades, es absolutamente imposible mantener un proyecto de estas características”, enfatizó la directora. El objetivo es que puedan adquirirse ejemplares para ser distribuidos en bibliotecas públicas, centros de formación docente y otros ámbitos, “que es una forma de preservar la memoria”.
Estructura y equipo
Formalmente la estructura de estas Obras Completas está dividida en tres volúmenes y ocho partes.
El primero refiere a estudios culturales, aspecto más conocido de la obra de Villanueva; el segundo comprende poesía y cuento; el tercero abarca su obra periodística, crónicas y ensayos.
En el interior de cada una de estas partes se mantienen las unidades que representan los libros editados, como por ejemplo los que tienen el mate (El arte de cebar y El lenguaje del mate), la literatura nacional (Crítica y pico), o Garibaldi (Garibaldi en Entre Ríos), como tema, o los que reúnen poemas (Versos para la oreja y Son sonetos) y relatos (La mano)
Cada uno de los volúmenes cuenta con una introducción de Sergio Delgado y estudios críticos sobre distintos aspectos de la obra realizados por Claudia Rosa, Guillermo Mondejar, Pablo Ansolabehere, Daniel García Helder, Edgardo Dobry, Edgardo Broguet, Héctor Izaguirre, Guillermo Alfieri y Federico Bibbó.
El equipo de trabajo se completó desde la EDUNER con Paola Calabretta, Candela Suárez, Olga Briozzo, Gabriela Alvarez, Alejo Prudkin y Gustavo Martínez.
Apoyos
En sus agradecimientos la directora de la Eduner mencionó expresamente el apoyo de personas e instituciones que posibilitaron la edición: Olga Villanueva, Lisandro Viale, Blanca Osuna, Jorge Kerz, Horacio Piceda, Soledad Villafañe, José Bantar, Arturo Etchevehere, Gustavo Vittori y Horacio González.
Además de la declaración de Interés por organismos nacionales, provinciales y municipales, destacó el apoyo de Diario El Litoral, de Santa Fe y de SAER, empresa editora de EL DIARIO.
Asimismo destacó los apoyos del Concejo Municipal de Rosario, la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario, la Academia Porteña del Lunfardo, Université de Bretagne Occidentale y Université de Bretagne-Sud.
¿Quién fue y qué hizo Amaro Villanueva?
Nació en Gualeguay en 1900. En 1927 se radicó en Paraná, donde residió casi 30 años. En 1956 se trasladó a Buenos Aires, donde vivió hasta 1969, año de su fallecimiento.
En Paraná participó de diversos proyectos periodísticos. En 1930 comienza a publicar en EL DIARIO de Paraná los Versos gauchipolíticos y a partir de 1932 se incorpora a este medio, donde llegó a dirigir su página literaria. En 1937 publica su primer libro: Versos para la oreja.
En EL DIARIO y también en El Litoral de Santa Fe (con el que comienza a colaborar a principios de los años 40), aparecen las primeras versiones de las crónicas, los ensayos, los poemas y los relatos que fundarán sus distintos libros. Principalmente los de El arte de cebar y Crítica y pico (reunidos con otros textos en el Volumen 1 de la Obra Completa). En estos medios, entre 1942 y 1946 publica las columnas semanales que conforman Paraná, rosa de otoño libro en el que refleja la ciudad de entonces y aborda distintos aspectos de la vida social y cultural de entonces (Volumen 3).
Quizás por las dificultades locales que resultan del compromiso político o por la muerte de su madre decide trasladarse a Buenos Aires en 1956, donde vivirá hasta el fin de su vida.
En esa ciudad Villanueva desarrolla una notable actividad. En 1957 publica el ensayo Garibaldi en Entre Ríos y el libro de relatos La mano y otros cuentos. Consolida su relación con el lunfardo, decisiva en esta etapa, que Villanueva abordaba desde años antes y que marcaba la continuación del trabajo que había establecido con los lenguajes populares a través del mate y la gauchesca. Es uno de los fundadores y principales actores de la Academia Porteña del Lunfardo, en cuyo Boletín publica numerosos trabajos y en cuyo marco proyecta, entre otros libros, un Diccionario lunfardo.
Fuente: El Diario























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